lunes, 28 de octubre de 2013

Un fin de semana en OC

¡Hola a todos! 
¡Tranquilos, no me he olvidado de seguir escribiendo! Es solo que las últimas semanas he estado un poco más ocupada intentando socializarme... 
Las semanas van pasando y a lo tonto ya ha transcurrido un mes desde que llegué. ¡Qué rápido pasa el tiempo! Todo sigue estupendamente, cada día acostumbrándome un poco más a y vivir por estos lares y a disfrutar de todo lo que esta zona ofrece. Durante los últimos fin de semanas he disfrutado de nuevas "experiencias culturales", como las he empezado a llamar. 

Poco a poco voy visitando y conociendo más lugares de la zona y hace un par de semanas fui a pasar el día a San Diego (está como a una hora al sur de donde vivo) con mis nuevas amigas, Nico y Laura, dos chicas encantadoras y autóctonas. Antes de visitar San Diego downtown, el centro, Laura y Nico me llevaron a visitar La Jolla, un barrio "acomodado" a las afueras de San Diego. Una mini-ciudad con encanto, muchas tiendas de ropa y mucha vida en la calle. Coincidió que ese mismo día había un festival de cata de vinos y cervezas. No hace falta decir que nos apuntamos sin dudarlo, ¿verdad?. Pudimos degustar riquísimos vinos californianos, mexicanos, argentinos... y hasta ¡riojanos! También encontramos un vino que se llamaba "Los Vascos", a pesar de ser un vino chileno ¡imaginaros mi sorpresa!

La Jolla. San Diego
En el mismo La Jolla, visitamos una pequeña playa en la que se pueden ver focas desde muy cerca. Es una playa que tiene la orilla restringida a los bañistas ya que las focas acuden a ella para parir sus crías. A pesar de ello, esta permitido hace snorkel a más profundidad y bucear cerca de las focas. ¡Asignatura pendiente! Esta no era la primera vez que veía focas, pero sí la primera que las veía en su hábitat natural y tengo que admitir que me hizo ilusión.

Para terminar el día fuimos por fin a San Diego. Antes de llegar al centro, intentamos hacer caso omiso al GPS y guiarnos por la intuición. Nuestra orientación no estaba muy a tono ese día ya que acabamos en los suburbios de San Diego. A pesar de saber sobre estos ambientes, no te haces a la idea de lo real que es hasta que lo ves con tus propios ojos. De todas formas, lo que más me impresionó fue la clara, y a la vez minúscula, separación entre estos barrios y los más adinerados y turísticos. "Tan solo" los separa un hotel de lujo de 100m de altura que parece querer ocultar una realidad completamente diferente a la divertida y atractiva San Diego.

Fuimos a cenar al centro y los contrastes no dejaron de cesar; en una misma calle pude ver un hombre vestido (o mas bien, desvestido) de luchador mejicano con mascara y capa incluidas, una mujer con un sari indio y hombres con traje y maletín. Para más inri, en el restaurante donde cenamos había un cartel que anunciaba que "la compañía alimenticia no se hace cargo de algún tipo de enfermedad causada por alimentos ofrecidos en el mismo". ¡Increíble, pero cierto!

Goat Hill Tavern, Costa Mesa

También con Nico y Laura, he podido disfrutar de mi primera noche californiana. ¡Eso sí que fue una experiencia cultural! ¡Americanada total! Sin haberlo planeado mucho terminamos en un dive bar (traducido: bar de mala muerte, antro) llamado Goat Hill Tavern en Costa Mesa, una ciudad en la costa. La "taverna" no resultó ser tan antro, pero sí resulto ser uno se esos bares en los que ves de todo y todo tipo de gente. Tengo que admitir que la experiencia fue divertida y que aunque la noche no fue tan loca como lo muestran las películas americanas, he podido ver con mis propios ojos que la realidad no tiene nada que envidiar a la ficción. 

Estos fin de semanas también han sido tiempo para disfrutar y afianzar mi relación con los Williams. Una película, un bruch, una tarde de monopoli, un partido de los Galaxy (no es tan fervoro como en Europa, pero merece la pena sentir el ambiente), una cena en familia... todo vale para conocer más a la familia (y que ellos me conozcan más a mi) y sentirme cada día más acogida.

Como anécdota, y para remarcar mi sorpresa continua sobre el tamaño de todo, hace un par de semanas fuimos al cine. ¿Qué tiene eso de especial?, os preguntareis algunos. En realidad no es muy diferente que en España, a diferencia de los asientos son declinables y casi caben dos personas y el cubo de palomitas es como para cuatro. Por cierto, vimos la película Enough said ("Sobran las palabras") con Julia Loius-Dreyfus y el recien fallecido James Gandolfini. Una comedia romántica para nada Holliwoodiense que sin duda recomiendo.


A decir verdad, esta ha sido la única película que hemos visto en el cine, pero en casa vemos un montón. Me encantan los mini-forums que tenemos al acabar cada una de ellas. Este fin de semana también hemos visto alguna película, pero esta vez con el salón al completo ya que hemos tenido una fiesta de cumpleaños y la casa ha estado a rebosar. 

¡Esto ha sido por hoy! No prometo nada, pero a partir de ahora intentare publicar entradas más cortas, pero con más regularidad. ¡A ver si lo logro!

Seguir bien. ¡No olvidéis escribirme y contarme cómo va todo!
¡Hasta pronto!
To be continued...

PD: se acerca Halloween, así que prepararos para un post sobre esta fiesta muy pronto...

martes, 15 de octubre de 2013

Felicidades

El post de hoy no va especialmente dirigido a contaros como han sido estos últimos días (lo haré muy muy pronto, lo prometo) si no más bien a contaros brevemente como ha sido mi vida gracias a dos personas que hoy cumplen 25 años de matrimonio. Sí señores, hoy, 15 de octubre de 2013, hace nada más y nada menos que mis padres se dieron el sí quiero

Puede que esta entrada sea un tanto "ñoña" para muchos, lo siento si se da el caso, pero ¡ellos se lo merecen! y como se suele decir, uno nunca lamenta las palabras amables, sino las groseras o las nunca dichas. ¡Así que va por vosotros, Belén y Gontzal!

Sin entrar en muchos detalles, mis padres se casaron un 15 de octubre de 1988. Se dieron dos años y medio hasta que se lanzaron a una de las mayores (si no la mayor) aventuras de su vida. Hasta lo que puedo recordar han sido 25 años de todo; ha habido alegrías y penas, viajes increíbles, gritos por cuartos desordenados, música para despertarnos por las mañanas, ladridos de perro por las mañanas, domingos de sofá, betadine con besos de regalo, bañeras con mucha gente, viajes sorpresa, discusiones transcendentales, cotilleos, huevos fritos, chipirones y macarrones con bechamel, cinco personas en una cama de 1,20m, mensajes mañaneros en la pared de la cocina... Solo puedo dar las gracias por todo.

Ante todo, gracias Ama y Aita por darme la vida y por haberme dado hermanos, son el mejor regalo que me habéis podido dar.

Gracias por brindarnos tantas oportunidades, por querernos y aceptarnos tal y como somos, por no juzgarnos nunca. Gracias por animarnos siempre a mostrarnos como realmente somos, a ser auténticos, sin pensar en el qué dirán los demás. Gracias por empujarnos a saltar, a vivir nuevas aventuras y salir del nido, aunque a veces os duela en el alma. 

Gracias por contarme mil y una vez cómo os conocisteis, añadiendo siempre algún detalle nuevo, y respondiendo siempre con una sonrisa a la curiosidad insaciable de una niña preguntona. 


Gracias por demostrarme que el amor no es siempre como el que se muestra justo antes del cartel de "the end" de las comedias románticas; que la película sigue y hay más detrás de todo eso; que el amor cambia, evoluciona, que se transforma. Gracias por seguir dándoos un sí quiero cada día, un "sí" con más "peros" que hace 25 años, pero también con más experiencia, más conocimiento el uno del otro, con más recuerdos a la espalda.

Gracias por haber formado una familia en la que nunca ha faltado de nada y siempre ha sobrado un poquito de todo, bien sea un plato de comida o un trozo de cama que ofrecer al que llega inesperadamente, o un rato que dedicar a los demás. Gracias por enseñarnos que la vida merece la pena ser vivida, y vivida no solo para uno, si no también para los demás.  

No hace falta que lo diga, ¡pero lo digo, qué leches!, aunque suene cursi; porque nunca está de más decir lo que uno piensa y siente, ¡OS QUIERO y os echo de menos! 

¡A por otros 25 y más!

¡Hasta pronto!
To be continued...



miércoles, 9 de octubre de 2013

"De vuelta al cole"

Volver a empezar, ¡otra vez!... ¿os suena la melodía? ¡Vale! ya se que voy con un mes de retraso, pero ¡ya he empezado! Esta ha sido mi primera semana, y no voy a mentir, ha sido una semana dura e intensa, pero muy enriquecedora y en la que me he sentido muy útil.

El colegio se llama Los Alisos Intermediate School y acoge a estudiantes de 7º y 8º grado (1º y 2º de ESO). El colegio pertenece a Saddleback Valley Unified School District, el cual tiene un programa de inmersión lingüística en español. La inmersión comienza desde que los niños empiezan en el colegio (Kindergarden y Elementary School), pasando por el Intermediate School (donde yo estoy), hasta el High School. Cuando los niños empiezan en el programa, las clases se imparten en español en un 90%. El porcentaje va bajando a medida que avanzan los cursos, pero siguen estudiando muchas de las materias en español, así se aseguran que los alumnos hablen perfectamente los dos idiomas para cuando terminan la educación obligatoria.

En Los Alisos se imparten dos materias dentro del programa de inmersión: cultura y lengua española y ciencias. Se suponía que la primera semana era de "observación", pero aquí las cosas van rápido, y la profesora de cultura y lenguaje encontró rápidamente unas cuantas tareas con las que mantenerme ocupada. ¡No me quejo, me lo he pasado en grande con los alumnos! 

Desde el primer día me he convertido en la ¡Señorita Eguía! Tengo 5 clases, dos de 8º grado y tres de 7º grado. Los martes, miércoles y jueves los alumnos hacen unas rotaciones en diferentes grupos, que consisten en talleres de lectura (en el que leen o escuchan libros), de escritura (en el que escriben diferentes artículos para un periódico escolar), taller de ortografía y el taller de expresión comunicativa (¡en el que estoy yo!). Los lunes van a ser más "tranquilitos" ya que pasaré un par de horas en Gates con los chiquitines. ¡Son una autentica monada!
El horario escolar; trabajando las profesiones con los alumnos de 7º; 
el orden de las clases por periodos; poster de Santa Ana en el aula.

Aunque solo ha pasado una semana ya tengo varias anécdotas que contar. En uno de los talleres de lectura los alumnos escuchan unos audio libros. Como no había ipods para todos (!sí, están a la última en tecnología!) algunos alumnos tuvieron que usar discmans (los reproductores de CDs de toda la vida). No sabéis lo vieja que me sentí en el momento en el que uno de los alumnos levanta la mano y dice: teacher, ¿qué es eso? nunca lo he visto, ¡creo que es algo muy anticuado! En fin, ¡los tiempos cambian!

Otro alumno se rió de mi porque creyó que me había confundido con el nombre de un alumno llamado Ángel después de que este último estornudara y le dijera ¡Jesús! ¡Buscan cualquier cosa en la que puedan pillarte!

Bueno, como veis todo ha ido muy bien y espero que siga yendo a mejor. A partir de la semana que viene empezaré a dar pequeñas presentaciones sobre cultura. ¡Ya os contaré las anécdotas que vayan surgiendo!

Seguir bien, !os empiezo a echar en falta!
¡Hasta pronto!
To be continued...

PD: se que muchos lleváis un tiempo pidiendo noticias... intentaré que la próxima entrada tarde menos en llegar.

martes, 1 de octubre de 2013

Primeras Impresiones

Estos días he podido recuperar fuerzas, dejar el jet lag de lado y disfrutar de mi primer precioso y soleado fin de semana por estas tierras.

El viernes a la tarde pude conocer por encima el colegio donde trabajaré, Los Alisos Intermediate School. Me junté con el director (aquí le llaman principal) y pude ver las clases en las que estaré. Además de conocer mi ámbito de trabajo he podido hacer un poco de vida social y conocer los alrededores, el resto de la familia y realizar algunos de los muchos tramites administrativos- que a pesar de ser una lata, hay que hacerlos.

Este fin de semana he conocido a más miembros de la familia: tíos, primos y abuela. ¡Todos un encanto! Esta gente sabe hacer que te sientas parte de la familia muy rápidamente. 

Para conocer un poco más de cerca los alrededores, el sábado fuimos a Laguna Beach, un pueblo costero a 20 minutos en coche desde Laguna Hills. Un paisaje espectacular y muy propio de vigilantes de la playa (¡desafortunadamente, no vi a ninguno!). Según los autóctonos tiene una de las playas más bonitas de toda la zona. Se respira un ambiente costero y muy relajado con muchas tiendas de decoración, ropa, zapatos... y pequeños restaurantes de todo tipo.

Laguna Beach, Orange County

El domingo fuimos a visitar Orange. Es la ciudad  más "antigua" de Orange County y, obviamente, la que da nombre a todo el condado. Esta rodeada de casitas de estilo típico americano (bajas, con porche y, como no, bandera de USA), como las que se ven en las películas. Hay muchas tiendas de antigüedades y típicos dinners americanos. Merece la pena darse una vuelta por el centro y visitar la universidad, Chapman University.

A pesar de que llevo muy pocos días por aquí, he llegado a un par de conclusiones:
  1. En USA, todo es a lo grande: las casas, los coches ("supercoches"), los helados, las hamburguesas, las carreteras...
  2. Hay Starbucks Coffees cada tres metros.
  3. Los coches de los Sheriffs son iguales que los de las películas (creedme, los he visto muy de cerca ya que dos ladrones armados entraron a robar a la tienda de teléfonos a la que iba a entrar unos minutos más tarde. No nos dejaron tocas la puerta, ya que tenían que tomar las huellas dactilares- al más puro estilo CSI Las Vegas. ¡Tranquilos! La policía los encontró de inmediato, ya que los listos de ellos robaron teléfonos con el ¡GPS activado!)
Arriba: con Maya, comiendo un helado "small size" en Laguna Beach.
Abajo: con Zack en un restaurante típico americano.

Ahora más me vale irme a la cama que mañana ¡pinta ser un gran día! ¡Mañana empiezo a trabajar! ¡Deseadme buena suerte!

To be continued...
¡Hasta pronto!