El post de hoy no va especialmente dirigido a contaros como han sido estos últimos días (lo haré muy muy pronto, lo prometo) si no más bien a contaros brevemente como ha sido mi vida gracias a dos personas que hoy cumplen 25 años de matrimonio. Sí señores, hoy, 15 de octubre de 2013, hace nada más y nada menos que mis padres se dieron el sí quiero.
Puede que esta entrada sea un tanto "ñoña" para muchos, lo siento si se da el caso, pero ¡ellos se lo merecen! y como se suele decir, uno nunca lamenta las palabras amables, sino las groseras o las nunca dichas. ¡Así que va por vosotros, Belén y Gontzal!
Sin entrar en muchos detalles, mis padres se casaron un 15 de octubre de 1988. Se dieron dos años y medio hasta que se lanzaron a una de las mayores (si no la mayor) aventuras de su vida. Hasta lo que puedo recordar han sido 25 años de todo; ha habido alegrías y penas, viajes increíbles, gritos por cuartos desordenados, música para despertarnos por las mañanas, ladridos de perro por las mañanas, domingos de sofá, betadine con besos de regalo, bañeras con mucha gente, viajes sorpresa, discusiones transcendentales, cotilleos, huevos fritos, chipirones y macarrones con bechamel, cinco personas en una cama de 1,20m, mensajes mañaneros en la pared de la cocina... Solo puedo dar las gracias por todo.
Ante todo, gracias Ama y Aita por darme la vida y por haberme dado hermanos, son el mejor regalo que me habéis podido dar.
Gracias por brindarnos tantas oportunidades, por querernos y aceptarnos tal y como somos, por no juzgarnos nunca. Gracias por animarnos siempre a mostrarnos como realmente somos, a ser auténticos, sin pensar en el qué dirán los demás. Gracias por empujarnos a saltar, a vivir nuevas aventuras y salir del nido, aunque a veces os duela en el alma.
Gracias por contarme mil y una vez cómo os conocisteis, añadiendo siempre algún detalle nuevo, y respondiendo siempre con una sonrisa a la curiosidad insaciable de una niña preguntona.
Gracias por demostrarme que el amor no es siempre como el que se muestra justo antes del cartel de "the end" de las comedias románticas; que la película sigue y hay más detrás de todo eso; que el amor cambia, evoluciona, que se transforma. Gracias por seguir dándoos un sí quiero cada día, un "sí" con más "peros" que hace 25 años, pero también con más experiencia, más conocimiento el uno del otro, con más recuerdos a la espalda.
Gracias por haber formado una familia en la que nunca ha faltado de nada y siempre ha sobrado un poquito de todo, bien sea un plato de comida o un trozo de cama que ofrecer al que llega inesperadamente, o un rato que dedicar a los demás. Gracias por enseñarnos que la vida merece la pena ser vivida, y vivida no solo para uno, si no también para los demás.
No hace falta que lo diga, ¡pero lo digo, qué leches!, aunque suene cursi; porque nunca está de más decir lo que uno piensa y siente, ¡OS QUIERO y os echo de menos!
¡A por otros 25 y más!
¡Hasta pronto!
To be continued...
¡Hasta pronto!
To be continued...

Sólo puedo dar gracias a Dios por toda la suerte que he tenido en la vida y por esta maravillosa familia.
ResponderEliminarGracias Anahitxu por tus palabras, nos han emocionado.
Te queremos.